El calor suele mejorar y acelerar el proceso de limpieza, y la mayoría de las soluciones detergentes están diseñadas para funcionar mejor a una temperatura elevada. La mejor manera de encontrar la temperatura óptima, que le dará los resultados más rápidos, limpios y seguros, es hacer pruebas. Normalmente, los mejores resultados se obtienen entre 50 °C y 75 °C.
¿Cuál es la temperatura óptima de limpieza?







